QUE TAN COHERENTE ERES?

Cuando conversamos con otra persona solemos escuchar no sólo lo que dice sino también cómo lo dice. Hacemos una lectura de su tono de voz, su corporalidad y la emoción con que nos habla. No es raro encontrarnos en ocasiones recibiendo mensajes contradictorios de nuestro interlocutor. Así, por ejemplo, podemos pensar “Me dice que está todo bien, pero la escucho preocupada”. Este doble mensaje nos remite al tema de la coherencia. Y la pregunta que me surge hacerte es ¿Qué tan coherente eres en tu vida?

¿Son coherentes tus palabras y acciones con lo que estás sintiendo internamente? ¿Eres sincero en tus relaciones? ¿Expresas lo que realmente sientes o te pones una máscara para aparentar algo que no es? ¿Haces lo que deseas hacer o vives respondiendo a las expectativas de los demás?

Muchos pueden alegar “pero si le digo lo que siento el otro se puede enojar” o “no quiero generar conflictos por eso me callo o no hago lo que siento”. Lo que te invito a reflexionar es sobre las consecuencias de esta falta de coherencia en tu vida.

Quizás sea más cómodo callar que expresar tus sentimientos más profundos pero, en mi experiencia, no podemos construir relaciones auténticas y de confianza si no nos mostramos sinceros con el otro. Además de afectar nuestras relaciones, la falta de coherencia entre lo que sentimos y lo que hacemos también repercute en nuestra salud y bienestar. En primer lugar, es difícil que podamos sentirnos en paz mientras no seamos coherentes con nosotros mismos. Esto nos mantiene en estado de estrés permanente. Incluso ahora la ciencia ha podido demostrar la relación entre el ser incoherentes y la aparición de enfermedades. Cuando nuestras células están en coherencia todo parece estar alineado y nuestro cuerpo refleja salud. Cuando somos incoherentes, nuestras células muestran un comportamiento errático y esto puede provocarnos una enfermedad. También nuestra vida refleja esa coherencia o falta de ésta. La física cuántica nos habla de que somos creadores de nuestra realidad. La realidad no es algo “que está allá afuera”, sino una creación que hacemos desde el observador que somos. Es un reflejo de nuestro interior. Si nuestro interior está en orden, si hay coherencia interna, es más probable que vivamos una vida armoniosa y saludable.

¿Significa esto que no debemos ser incoherentes nunca? No. No hay nada que debas o no debas hacer. Puedes ser como tú quieras. Y en esto apelo a tu capacidad de elección. Eres tú quien elige cómo quieres vivir tu vida. Eres tú el que recibe las consecuencias directas de tu accionar. Entonces te invito a que empieces a elegir quién quieres ser en cada momento. Y lo que elijas está bien. Tampoco te castigues si te observas siendo incoherente. Simplemente te invito a que empieces a observarte, a ser más conciente de ti mismo y a partir de esa conciencia hacer tus elecciones.

Te deseo mucha luz para tu vida.

Pía Andújar
Master Coach Profesional
Directora de Coaching para la Conciencia

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