QUÉ TIPO DE VIDA ESTÁS  CREANDO?

Un samurai fue a ver al Maestro Zen Hakuin y le preguntó:
-¿Existe el cielo?¿Existe el infierno?¿Dónde están? ¿Por dónde puedo entrar?
-¿Quién eres?, le preguntó Hakuin.

-Soy un samurai, le respondió el guerrero, hasta el emperador me respeta.

Hakuin se rió y contestó:
-¿Un Samurai, tú? si pareces un mendigo.

El orgullo del samurai se sintió herido y la ira nubló su mente,
olvidó para que había venido, desenvainó su espada con intención de matar a Hakuin cuando éste añadió:
– Esta es la puerta del infierno.

Inmediatamente el samurai entendió. Puso de nuevo la espada en su cinto y
se inclinó haciendo una reverencia ante el maestro. Hakuin dijo:
– Esta es la puerta del cielo..

Y tú…te encuentras en la puerta del cielo o del infierno?
Nuestros pensamientos y acciones pueden transformar nuestra vida en algo intolerable, llena de sufrimiento al punto de sentir que estamos viviendo en un infierno.

Críticas hacia nosotros mismos y hacia los demás, enojos, resentimientos, celos, envidia, resignación y muchos otros estados son creados principalmente por nuestros pensamientos acerca del mundo. Muchas veces nos sentimos víctimas de las circunstancias y pensamos que la vida sólo consiste en “sobrevivir”. A menudo escucho expresiones como “estoy en la lucha” o “estoy tirando”…y me pregunto ¿dónde ocurre esa lucha? En nuestra propia mente.

Si queremos salir de ese estado y avanzar hacia un mayor bienestar debemos empezar a ser concientes de que no es “el mundo” el que nos causa sufrimiento sino nosotros mismos, a través de lo que pensamos sobre lo que sucede.

El hacernos responsables de nuestros pensamientos, emociones y acciones nos devuelve el poder para generar los cambios que queremos ver en nuestra vida. Cada vez que elegimos dar, amar, agradecer, valorar, aceptar, perdonar empezamos a recorrer ese camino hacia el cielo. Nuestras emociones cambian cuando cambiamos aquello en lo que nos enfocamos. Te invito a que hagas la prueba.

¿Qué cosas agradeces en tu vida?
¿Qué cosas tienes para dar?
¿Qué eliges soltar para hacer tu vida más liviana?
¿Qué necesitas aceptar para estar en paz?
¿A quién necesitas perdonar para dejar de ser prisionero de tus resentimientos?
¿Cuáles son esos “pendientes” que te quitan energía? ¿Cuándo te harás cargo de ellos?

Estas son sólo algunas preguntas que te regalo. Quizás se te ocurren otras. Mi invitación es a que si sientes que tu vida no te satisface des un primer paso hacia la creación de tu cielo. Recuerda que un viaje de 1000 kilómetros comienza siempre con un primer paso.
¿Por dónde empezarías?

Lic. Pía Andújar
Master Coach Profeional AACOP-FICOP
Directora de Coaching para la Conciencia

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